jueves, 28 de marzo de 2013

Los clubes sin campo


Después de seguir atentamente el debate del programa de Casa Club de Canal+ , sobre los clubs sin campo, han vuelto a mi mente las inquietudes que  hace aproximadamente 18 años tuvimos un grupo de aficionados a este deporte.
Ante todo debemos separar y diferenciar completamente el concepto de jugador independiente, de jugador de club sin campo, cosa que muchos eruditos no acaban de comprender.
Soy cofundador del primer Club sin campo de Catalunya y posiblemente uno de los primeros de España, "Fair Play Golf ", con el número CB 49, (excluyo las Asociaciones de diversos sectores y medios que ya existían, ya que para mí el concepto de club sin campo  es mucho más amplio y a la vez, más estricto), y este club  llegó a tener más de 320 socios. 
Para crear un club sin campo, es básico tener un sentimiento muy  especial a este deporte y a lo que representa, y no concebir a este tipo de club, sólamente como un grupo de amigos que se reúnen para conseguir mejores condiciones en los campos y jugar sus torneos, por eso creo lógico limitar la creación de un club de golf sin campo a un número mínimo de socios.
Un club sin campo tiene las mismas  obligaciones o más que cualquier club con campo (promoción del golf en escuelas y campamentos, enseñanza de la teoría y practica del golf y reglas, condiciones con campos, torneos abiertos , viajes y salidas , exámenes para la obtención de hándicap, etc..) , incluso los jugadores más veteranos hacíamos salidas a campo con  los jugadores noveles para enseñar reglas de golf y normas de etiqueta, es decir preparar a los jugadores para un mejor comportamiento el día en que tuvieran que competir. Nosotros completábamos la labor de los campos y de la Federación.
Aunque la mayoría de campos y algunos federativos nos miraban con recelo y al mismo tiempo como un mal necesario, nos daban  la palmadita en la espalda, nos invitaban a las asambleas, eso sí , por aquella época, con voz pero sin voto , no entendía el por qué,  si se es un club lo es con todas las consecuencias, no tengo constancia de si esto ha cambiado últimamente.
No quiero buscar excusas ni dar a entender que si un  club sin campo no funcionan es por culpa de lo mencionado anteriormente,  el gran problema de los clubs sin campo es precisamente no tener una sede, llamase cancha de prácticas, o sede social, o algún hoyo, y además lo digo por propia experiencia, nosotros lo intentamos, pero la ayuda de organismos autonómicos, municipales y federativos fue nula, incluso muchos problemas con los permisos, ya que los políticos cuando oyen la palabra “golf” huyen como el gato del agua escaldada.
Pero son pocos los clubs que llegan a funcionar y mantenerse muchos años activos, porque hay una cosa contra la que es muy difícil luchar, y es el poder mantener a los jugadores cuando empiezan a volar y a descubrir campos  y otras  posibilidades de jugar, el jugador tipo, en líneas generales,  es egoísta por naturaleza, (en el sentido más deportivo de la palabra) prima el jugar a golf por encima de volver a los inicios y potenciar esa filosofía de club, y va descubriendo otros círculos y campos donde competir.
En algún escrito anterior he reclamado la figura de vocal representante del jugador de club sin campo, o la del jugador independiente en todas las juntas federativas. He visto que ALGUNA Federación lo tiene, ¡ojalá lo tuvieran todas ¡
Felicito al Club de Tres Cantos Golf, porque después de oír a sus representantes se acercan muchísimo a lo que yo creo que es una buena filosofía de club sin campo, supongo y deseo que haya muchos más. 

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